Un Nicanor que se cree Presidente

0
365

Como en un teatro público, hoy Nicanor Duarte Frutos recorre el país con su “comitiva” como si fuese Presidente de la República, prometiendo cosas a la gente, repartiendo becas, casas y dando supuesta ayuda a los pobres, con el dinero de la Entidad Binacional Yacyreta. Esto genera la sonrisa sarcástica de muchos y la burla de otros, pero sobre todo muestra la gran confusión en que se encuentra el propio Nicanor y una sensación visible de estar viviendo algo que no es y que sin duda añora serlo: Presidente de la República.

Hace solo algunos meses, en el retorno de Nicanor Duarte Frutos a la política, después de haber dejado la presidencia de la República, se veía a una persona serena y con autocrítica, que parecía haber reflexionado sobre su actuar como cabeza del Ejecutivo paraguayo, que lo criticaban por su actuar, soberbio y con características de toque psiquiátrico, en la última parte de su periodo presidencial.

Luego Nicanor se lanzó nuevamente a la arena política compitiendo con una candidatura para el Senado – a pesar de claros anuncios del impedimento constitucional -. En esta campaña a la senaduría ya se comenzaron a ver algunos comportamientos raros, pues dicha campaña parecía una campaña presidencial y no al Senado y se enfrentaba directamente a los candidatos presidenciales del momento, especialmente a las candidaturas del Partido Colorado. Sin embargo todo transcurría dentro del fragor de las campañas políticas y hasta parecía que la campaña de Nicanor arrasaría y que lograría ocupar varias butacas del senado por su movimiento.

Tras conocerse el resultado de las elecciones se conoció que su campaña solo ganó una banca en el Senado. Fue más propaganda por las redes que otra cosa. Y allí comenzó la “locura” de Nicanor por lograr instalarse en el Senado, protagonizando escenas que dieron lastimas y que mostraron el ridículo. A pesar de ese duro revés, cerrándosele la puerta del Senado, siguió recorriendo las emisoras de radio y sobre todo la televisión mostrando su adicción por las cámaras de TV, convirtiéndose en el as me reír de la gente.

Y así logró que le dieran, como un premio consuelo, la Dirección de la Entidad Binacional Yacyreta, desde donde ahora desarrolla conductas muy parecidas a la de un psicópata que confunde la ilusión con la realidad, en este caso, creyéndose Presidente de la República.

Desde su posición de Director se desplaza por el territorio nacional – especialmente en la zona sur del país – haciendo gala de su movimiento “presidencial”, realiza reuniones con ministros, etc, siempre como si fuera Presidente de la República. Y lo peor de todo es que en esta tremenda confusión, maltrata a los trabajadores que están a su lado, no a aquellos operadores políticos suyos que son funcionarios de la binacional, sino a los que funcionarios que trabajan. Esta es una queja que todos los días reciben los sindicatos de Yacyreta y que son trasladados a las Centrales Obreras, lo cual se utiliza para preparar el informe sobre la realidad de los trabajadores de Yacyreta en tiempos de Nicanor Duarte Frutos.

La soberbia de Nicanor y su gran confusión no solo es una anécdota más de su vida política. Lamentablemente es quizás el mayor error cometido por Mario Abdo Benítez al nombrarlo en ese lugar, pues esa confusión se realiza con el dinero de Yacyreta, con el dinero del Estado paraguayo, con el dinero de todos y eso si es un despilfarro, una aberración y para otros es corrupción.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here